Cualquier persona puede dirigirse directamente a un organismo para saber si está fichada o no.
Cualquier persona puede, de manera gratuita, con tan sólo dirigirse al organismo implicado, tener acceso a toda la información que haga referencia a si misma de una forma accesible (debiendo explicitarse los códigos) pudiendo obtener una copia, previo pago, en el caso de generarse algún gasto en concepto de reproducción.
Cualquier persona puede solicitar directamente a un organismo que tenga en sus ficheros alguna información relacionada con la misma, que dicha información sea rectificada (en el caso de ser información inexacta), completada o aclarada (en el caso de tratarse de una información incompleta o errónea), actualizada (si se trata de datos antiguos) o borrada (en el caso de que dicha información no pudiese recabarse de forma regular).
Cualquier persona puede oponerse a que se haga un uso con fines publicitarios de la información que la concierne o que dicha información se utilice para tareas de prospección comercial o bien oponerse a que esa información se ceda a terceros con tales fines.
Las personas implicadas deberán poder ejercer su derecho de oposición a la cesión de sus datos a terceros desde el proceso de recogida de datos.
El uso de llamadas telefónicas automatizadas, faxes o correos electrónicos con fines publicitarios estará prohibido cuando las personas no lo hayan autorizado previamente.
Cualquier persona puede solicitar la CNIL para que lleve a cabo comprobaciones de las informaciones relacionadas con si misma y que puedan eventualmente quedar registradas en ficheros que afecten la seguridad del Estado, la defensa o la seguridad pública (derecho de acceso indirecto). La CNIL se encarga de comprobar la pertinencia, la exactitud y la actualización de estas informaciones, pudiendo solicitar su rectificación o su eliminación.
Con el acuerdo del responsable del tratamiento, las informaciones relacionadas con una persona podrán ser comunicadas a la misma.
Notificar a la CNIL la realización del fichero y sus características, con excepción de los casos previstos por la ley o por la CNIL.
Hacer que las personas implicadas puedan ejercer sus derechos recibiendo información al respecto.
Garantizar la seguridad y la confidencialidad de las informaciones con el objetivo de que éstas no se tergiversen o se pongan en conocimiento de terceros no autorizados.
Someterse a los controles y comprobaciones que lleve a cabo la CNIL y responder a cualquier solicitud de información que ésta formule en el marco de sus funciones.
Según un reciente estudio, algo menos del 25% de los franceses es consciente de sus derechos en materia de protección de datos personales.
(TNS-Sofres)